martes, 12 de mayo de 2009

$$$ PROTOCOLO DE MONTREAL $$$

El Protocolo de Montreal
En un planeta donde cuesta ponerse de acuerdo para actuar en favor del ambiente, el Protocolo de Montreal podría convertirse en un convenio emblemático cuyo cumplimiento ayudaría a resolver un problema de los tiempos modernos: el deterioro de la capa de ozono.
El
Protocolo de Montreal fue suscrito en 1987 y en la actualidad unas 180 naciones se han comprometido a cumplir con sus metas de reducción en la producción de gases CFC (clorofluorocarbón), halones y bromuro de metilo, cuya presencia en la atmósfera es considerada la principal causa del adelgazamiento en la capa de ozono.
En coincidencia con el Día Mundial de la Preservación de la Capa de Ozono el 16 de septiembre, el 2002 fueron divulgadas las conclusiones preliminares de una
evaluación científica sobre este problema. Los especialistas dijeron que el Protocolo de Montreal se ha cumplido, y que en los próximos años la capa de ozono podría recuperarse, pero también advirtieron que será necesario continuar honrando los acuerdos internacionales para mantener esa tendencia.
El problema comenzó a ser conocido por la opinión pública a comienzos de los años 80, y en 1983 fue suscrito el
Convenio de Viena, el primer instrumento destinado a generar acciones para la preservación del ozono. Pero en ese entonces el tema aún no era prioritario: apenas 20 países participaron.
Con los años el problema del hueco o agujero de ozono fue divulgado ampliamente: el adelgazamiento de la capa de ozono impediría el filtro adecuado de los rayos ultravioleta, lo cual a su vez podría causar problemas para la vida en el planeta.
El Protocolo de Montreal entró en vigencia en 1989, cuando 29 naciones más la Unión Europea, productores de 89 por ciento de las sustancias nocivas para la capa de ozono, lo habían ratificado.
En este momento uno de los temas clave es la participación de los países en desarrollo en el cumplimiento de las metas de Protocolo de Montreal, que plantea dejar de utilizar productos nocivos para el ozono. La meta es lograrlo para el 2010.
Además de una
Secretaría del Ozono del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Protocolo ha generado otras instancias, como un Fondo Multilateral destinado a ayudar a los países en desarrollo al reemplazo tecnológico requerido para dejar de usar productos que dañan la capa de ozono.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (
PNUD) y el Banco Mundial, tienen proyectos que apuntan en la misma dirección: hacia el cumplimiento de lo dispuesto en el Protocolo de Montreal.
El Protocolo de Montreal, 1987 (español)Convenio de Viena, 1985 (español)PNUMA: Secretaría del Ozono (español, inglés, francés)Países partes de los convenios para proteger la capa de ozono (español)Secretaría del Fondo Multilateral para la Aplicación del Tratado de Montreal (inglés)PNUD: el Protocolo de Montreal (inglés)OMM: Boletines del Ozono (inglés)Banco Mundial: el Protocolo de Montreal (inglés)Ozoneaction: información sobre el estado de la capa de ozono, 2002Evaluación científica sobre el deterioro del ozono, 2002
Desarme
Las campañas en favor del desarme suelen ser identificadas con el objetivo de la paz. Pero hay otro argumento: los casi 900 mil millones de dólares invertidos cada año en armamentismo socavan los recursos disponibles para el desarrollo y amenazan al ambiente.
El
Departamento de Asuntos de Desarme de la Organización de Naciones Unidas (ONU), hizo la advertencia poco antes de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible: el aumento en los gastos militares desvía importantes recursos financieros, materiales y humanos hacia sectores no productivos.
Pero además esa tendencia a aumentar la inversión en armamento hasta niveles que no se veían desde la "Guerra Fría" también implica una amenaza latente para el ambiente, y para las perspectivas de desarrollo social y económico de las naciones, advirtió el organismo de la ONU, que en Internet también tiene una página
en español.
Las campañas mundiales por el desarme apuntan tanto a las armas de destrucción masivas, encabezadas por las nucleares, como a las convencionales. Y la preocupación por este tema se ha extendido a
Internet, donde numerosos sitios web difunden los objetivos de promover esta estrategia o plantean mecanismos para conjurar la carrera armamentista.
Hay
acuerdos internacionales sobre desarme y no proliferación de armas, como el Tratado de Tlatelolco firmado por los países latinoamericanos para no aceptar armas nucleares en la región. Sin embargo al mismo tiempo proliferan conflictos regionales o incluso de alcance global que implican el uso de los arsenales, lo cual es aún más depredador que su fabricación y comercio.
Los temas de desarme también abarcan a las armas pequeñas y livianas, de las cuales hay unas 500 millones de unidades en todo el mundo, según informa el sitio web brasileño
Desarme.org. Cada año, estas armas causan la muerte de 500 mil personas, de las cuales 200 mil son víctimas de homicidios, crímenes, suicidios y accidentes.
"La presencia constante de armas en el mundo ha cambiado la naturaleza de la violencia. Tensiones inevitables entre los pueblos se transforman en guerras, y conflictos banales culminan en tragedias. Sociedades tranquilas pasan a ser campos de batalla", dicen en Desarme.org.
ONU: Desarme (página principal, en inglés)ONU: Departamento de Asuntos de Desarme (en español)Centro Regional de Naciones Unidas para la paz, el desarme y el desarrollo en América Latina y el Caribe (en español)Instituto de Naciones Unidas para Investigaciones sobre Desarme, UNIDIR (en inglés)UNIDIR: enlaces sobre desarme Desarme.org: contra las armas de fuego (español y portugués)Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, OPANAL (en inglés)Acuerdos sobre desarme y no proliferación de armasYahoo!: sitios sobre desarme (en inglés)
Después de la Cumbre
La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sustentable convocó a 104 jefes de Estado y de Gobierno, a 9.000 delegados, 8.000 representantes de Organizaciones No Gubernamentales y 4.000 enviados de los medios de comunicación, según un balance oficial. Pero, ¿cuál fue su legado?
La mayoría de los despachos de prensa fechados en Johannesburgo el 4 de septiembre, cuando terminó la Cumbre, informaban de reacciones encontradas por los resultados finales: mientras los organizadores expresaban satisfacción, la sociedad civil criticaba la falta de compromisos asumidos por los gobiernos.
El
sitio web oficial de la Cumbre reflejaba después del término de la reunión parte de ese balance oficial. Ante las críticas por la falta de resultados, el Secretario General de la Organización (ONU) de las Naciones Unidas, Kofi Annan, precisó que Johannesburgo no fue el final de un proceso, "es el comienzo"
Durante los diez días que los delegados estuvieron reunidos el encuentro atrajo interés de la prensa, provocó debates e inspiró coberturas de numerosos sitios web. Gran parte de esa actividad cesó poco después del final de la Cumbre, aunque seguramente en los próximos meses y años continuarán los comentarios, análisis y evaluaciones sobre una de las conferencias más grandes que se hayan realizado en la historia.
Entretanto, en Internet es posible conseguir alguna información sobre los resultados de la Cumbre. Eso sí, casi toda está en inglés. Aún están disponibles en Internet coberturas especiales como la del periódico
TerraViva, que circuló durante la conferencia, o la que realizó la ONU vía Internet "en directo".
Al escarbar en el sitio oficial también es posible encontrar en formato PDF las últimas versiones publicadas de la
Declaración Política y del Plan de Acción suscritos en esta reunión. También puede consultarse el comunicado oficial en torno al acuerdo sobre el agua y los servicios sanitarios.
Por otra parte algunos sitios web ya exhiben los comentarios finales sobre la Cumbre.
"Es un paso hacia adelante", opinó el Director Ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Klaus Toepfer, al recordar que las negociaciones fueron muy difíciles.
El Fondo Mundial de la Vida Silvestre (
WWF) recordó que no se logró un plan efectivo para el desarrollo sustentable, y se preguntó por el futuro de los esfuerzos multilaterales para erradicar la pobreza y proteger el ambiente. Greenpeace, por su parte, tituló su despacho sobre los resultados de Johannesburgo: "nada para los pobres, nada para el clima".

#### PROTOCOLO DE KIOTO ####

¿Qué es el Protocolo de Kioto

En junio de 1988, coincidiendo con una época de sequedad y calor extraordinarios, un científico de la NASA, James Hansen, declaró ante el congreso de los EE.UU. que existía una fuerte "relación causa efecto" entre las altas temperaturas y las emisiones humanas de ciertos gases en la atmósfera. Hansen desarrollaría un modelo informático que predecía una elevación de la temperatura media global del planeta entre 1988 y 1997 de casi medio grado centígrado.
Si bien el modelo y sus conclusiones fue duramente criticado por la inmensa mayoría de los climatólogos, fue muy bien recibido por la prensa y por un movimiento ecologista que hasta hacía nada trataba de alarmar a la ciudadanía de los países desarrollados con la supuesta llegada del Apocalipsis de la mano de una gran glaciación. En 1990, espoleada por el modelo de Hansen y otros similares, las Naciones Unidas organizaron uno de esos circos a los que nos tiene tan acostumbrados –y al que en esta ocasión llamarían Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC)– para tratar de hacer creer al mundo que el medio político y no el económico soluciona los grandes problemas del planeta como, supuestamente, sería el caso de un clima con temperaturas alocadamente ascendentes por culpa de la actividad –económica– humana.

Por desgracia para el movimiento, 1997 tenía que llegar algún día y los datos reales sobre la variación de las temperaturas se conocerían. En efecto, resultó que el calentamiento de aquellos 10 años se había quedado reducido a 0,11 grados centígrados según las estaciones meteorológicas situadas en tierra, casi cinco veces menos de lo esperado por los alarmistas. Ahora bien, si se tomaban los datos más precisos de los que se disponía, las mediciones mediante satélites, el calentamiento no sólo no había existido sino que las capas bajas de la atmósfera habrían experimentado un enfriamiento de 0,24 grados centígrados.

A pesar de que el IPCC había hecho el ridículo más espantoso al dar por buenos los modelos faltos de respaldo científico que la realidad se encargaría de desbaratar, el plan para rescatar al mundo del gran peligro fraguado, según el movimiento radical ecologista, por el egoísmo capitalista, no se iba a detener. Así, el IPCC de 1995 reconoció la veracidad de las críticas científicas a la teoría del calentamiento global, pero sugirió que podía ser que los efectos nos resultasen invisibles debido a la interacción de otras emisiones humanas –concretamente los sulfatos- que estarían ocultando la peligrosa realidad subyacente. Vamos, que aunque no se hubiese podido verificar su existencia, el calentamiento antropógeno del planeta estaría teniendo lugar de manera imperceptible. ¿Y qué otra cosa podíamos esperar de unos señores que cobran enormes sueldos y majestuosas dietas por reunirse y planificar la salvación de todos los seres vivos del planeta?

Así es cómo nace el acuerdo para poner en marcha un plan de salvación mundial consistente en reducir la emisión de los gases que supuestamente estarían provocando el calentamiento del planeta, también conocidos como gases de efecto invernadero (GEI). El protocolo, llamado de Kyoto en dudoso honor a la ciudad que acogió su redacción, es un documento a través del cual, una vez ratificado por los gobiernos o parlamentos de los países firmantes, éstos se comprometen a que sus ciudadanos limiten las emisiones de dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbonados, perfluorocarbonos y hexafluoruro de azufre. El objetivo consiste en reducir el nivel de las emisiones humanas de esos gases en "no menos del 5% al de 1990 en el periodo de compromiso comprendido entre el año 2008 y 2012." Para lograrlo, además de recomendarse el fomento del desarrollo sostenible, la promoción de "sistemas agrícolas sostenibles a la luz de las consideraciones del cambio climático" o la reducción de las deficiencias del mercado y de cualquier incentivo fiscal o libertad comercial que pueda ser considerada contraria al fin último e incuestionable de un desarrollo sostenible sin cambios climáticos, se determina el nivel definitivo al que cada país tiene que limitar sus emisiones. Quién sabe si conscientes de la radicalidad del proyecto y de las catastróficas consecuencias socio-económicas a las que su cumplimiento tiene que dar lugar, y que luego analizaremos, los redactores del protocolo de Kyoto previeron en el artículo 6 la creación de un mercado de derechos de emisión en el que los países o las empresas poseedoras de estos derechos podrían venderlos a otros países o empresas y, así, dispersar, retrasar y difuminar los efectos sobre la economía mundial. Para garantizar el cumplimiento, el protocolo anuncia el nombramiento de comités de expertos que controlen la viabilidad de los planes nacionales y la veracidad de los informes anuales sobre cumplimiento que el protocolo requiere a los gobiernos de los países firmantes. Además, se establece que los países desarrollados que firmen el tratado cooperen con los países pobres, mediante ayuda financiera y tecnológica, para dotarles de aquellas tecnologías que ayuden a limitar sus emisiones de gases y a logar un desarrollo sostenible de sus economías.

Por lo que atañe a España, en el año 2012 las emisiones de los GEI no deberán exeder en un 15% el nivel de 1990. Ese dato se traduce en la menor cuota de emisiones autorizadas de CO2 en toda Europa: 8,1 tonelada por habitante y año, la mitad que, por ejemplo, Irlanda. Además, como era de esperar, la realidad productiva de este país se ha encaminado por otras direcciones. En el año 2000 las emisiones ya eran un 33,7% superiores a las de 1990 y se calcula que en el año en curso debemos de haber sobrepasado holgadamente las del año de referencia en más de un 40%. Si el gobierno socialista no estrangula las previsiones de crecimiento más moderadas, y aún contando con un fuerte incremento en la eficiencia de los procesos productivos, en torno al año 2010 el diferencial entre la reducción comprometida a través de la ratificación del salvaje protocolo de Kyoto y el incremento de las emisiones asociadas al crecimiento esperado en un entorno de mayor eficiencia energética y productiva sería de un mínimo de 41 puntos porcentuales. Ese diferencial supondría la necesidad de adquirir anualmente derechos de emision para unas 125 millones de toneladas de emisiones, lo que supondría un desembolso de entre 1875 y 3750 millones de euros anuales. Para hacerse una idea de lo que suponen esas cantidades astronómicas, un valor medio de dicha horquilla representaría más del doble del Fondo de Cohesión que España recibió de la UE en el año 2003 o algo más que la aportación del Estado al Fondo de Reserva para Pensiones.

Pero de acuerdo con el régimen de comercio europeo de derechos de emisión, hay sectores regulados que soportarán la inmensa mayoría de la carga y sectores no regulados que se verán algo más liberados. En el año 2000 el 59,9% de las emisiones provenían de sectores no regulados como el transporte, la agricultura, la alimentación, los servicios o las emisiones residenciales. Así que los sectores regulados (Eléctrico, refino de petróleo, cemento, cal-vidrio-cerámica, papel y siderurgia) tendrán que bailar con la más fea en el cumplimiento del protocolo de marras. El panorama no puede ser más desolador. El sector eléctrico, previsiblemente el más afectado por el protocolo y contra el que el mismo pareciera estar diseñado, espera tener un déficit en nuestro país de 12,2 millones de toneladas anuales lo que, en caso de haber suficientes derechos en venta a los precios estimados actualmente, podría costarles 244 millones de euros anuales. Tan sólo la preponderancia de una ideología roji-verde totalmente fanatizada puede explicar que ni siquiera bajo estas circunstancias se le permita a las compañías aumentar la producción de energía a través de nuevas centrales nucleares que pueden producir gran cantidad de energía barata y que no emiten gases GEI.

En un estudio reconocidamente moderado en sus conclusiones, Price Waterhouse & Coopers estima que el cumplimiento del protocolo costará como mínimo a los españoles la friolera de 19.000 millones de euros entre 2008 y 2012. Además, sus autores se muestran convencidos de que provocará un incremento adicional de la inflación de 2,7% en el año de su puesta en marcha, una reducción inmediata del PIB de casi un 1%, una previsible deslocalización de parte de la industria española hacia países donde el protocolo no se haya firmado o en los que tengan excedentes de derechos de emisión, y un fuerte encarecimiento de la energía. A estas consecuencias inmediatas sólo pueden seguirle el aumento del desempleo, la desaparición de industrias relativamente pequeñas y estancamiento económico general.

Además, a nivel internacional se producirá una distorsión de la competencia y una disminución de la productividad global que sufrirían especialmente los países más pobres. Por un lado, las empresas terminarán estableciéndose en lugares donde, a pesar de haber peores condiciones de negocio, la ausencia de limitaciones irracionales sobre la emisión de GEI las hace más atractivas. Por el otro lado, los países con exceso de derechos podrán subvencionar aquellas industrias que los gobernantes consideren necesario. El resultado no es otro que una gigantesca patada a la estructura de la división del trabajo internacional que dejará de tener relación con la productividad relativa de los factores de producción según las distintas regiones.

Visto el enorme coste económico y, como tanto gusta decir a nuestros intervencionistas, social, la pregunta salta a la vista hasta del más ciego: ¿qué es lo que se espera conseguir si afrontamos esos enormes costes del cumplimiento de la imposición de limitaciones a la emisión de gases GEI y, por consiguiente, a la producción industrial y energética? ¿En cuántos grados lograríamos mitigar el hipotético aumento de las temperaturas? Pues bien, aún aceptando a efectos dialécticos las previsiones del IPCC, que han demostrado ser sistemáticamente exageradas, de un incremento de 2 grados centígrados para el año 2100 –tomando 1990 como base- los expertos calculan que si todos los países firman y cumplen el protocolo la temperatura media de la tierra se reduciría 0,07 grados centígrados. Esta cifra es tan pequeña que ni los termómetros terrestres pueden medirla de manera fiable. Si tenemos en cuenta la hipótesis más probable según los climatólogos, de un calentamiento hasta el año 2100 de un grado centígrado, el ahorro de calentamiento sería tan sólo de 0,04 grados centígrados y si tenemos en cuenta que no todos los países piensan cumplir con el protocolo, la reducción en la temperatura global de la tierra gracias al plan de Kyoto resultaría estar muy por debajo de 0,03 grados centígrados; probablemente menos de 0,02. ¿Y para esa despreciable reducción de la temperatura media del planeta vamos a destrozar de manera salvaje nuestra economía? Esta actitud suicida es lo que hizo retirarse a EE.UU. y es uno de los argumentos que esgrime Rusia para su reticencia a la hora de ratificar el protocolo. Asi, los EEUU, guiados por la responsabilidad y la racionalidad seguirán la senda de progreso mientras que Europa, instalada en el radicalismo ecologista y la irracionalidad más absoluta conducirá a sus habitantes a una auténtica travesía por el desierto.

Y es que las consecuencias del tratado no podían ser otras si tenemos en cuenta que el protocolo de Kyoto no es más que un nuevo intento de planificación central de la economía a través de nuevos medios. Un plan que a juzgar por sus evidentes y nefastas consecuencias inmediatas sobre la actividad industrial y energética de los países desarrollados, parecería estar diseñado minuciosamente por enemigos del capitalismo de la talla de Lenin o Stalin. Sin embargo, cuando se trataba de su imperio comunista ambos trataron de incrementar la producción energética e industrial porque sabían que sin ese incremento no había ninguna posibilidad de mejora de la calidad de vida.

Afortunadamente, ningún estudio científico ha descubierto la existencia de un calentamiento global del planeta que pueda ser considerado peligroso para el hombre. Pero cuando lo haya, y lo habrá algún día porque el clima siempre ha sido cambiante y el ser humano no tiene capacidad para evitarlo, sólo será posible mitigar sus efectos sobre la salud y la economía de los seres humanos si los individuos pueden ejercer su ingenio en un entorno de libre mercado donde poder poner a prueba las diferentes formas de salvarnos. Esto es así de sencillo porque sólo el mercado libre incentiva el ahorro de los recursos que serán necesarios en esos momentos difíciles y sólo en el mercado libre los empresarios, o sea, todos nosotros, nos encontramos con la auténtica estimación de los recursos para sus distintos usos en necesidades urgentes para individuos concretos y para la raza humana en su conjunto. Si algún día nos encontramos ante una catástrofe climática global, posiblemente la podamos afrontar. Pero sólo mediante más libertad y más capitalismo y no mediante planes salvajemente colectivistas como el Protocolo de Kyoto.

### AGENDA 21 ###

:: Agenda 21 local ::

La Agenda 21 Local es una respuesta a la invitación que las Naciones Unidas formularon en el año 1992 durante la Cumbre de la Tierra con el fin de que las ciudades elaboraran planes y acciones para afrontar los retos socioambientales del siglo XXI. Un compromiso que tiene que permitir avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible.

OBJETIVO
Construir la visión del futuro, para mejorar la calidad de vida de la población del municipio de Ensenada.
Bienestar social
Equidad económica
Conservación de los ecosistemas y sus recursos naturales
Transformar las instituciones fortaleciendo la participación social

CRISIS Y RETOS

Pobreza
Inequidad
Deterioro Ambiental
Retos de Gobernabilidad
.................
Visión holística
Unidad social y política
Descentralización
Valores humanos
Gobernabilidad democrática
Sobre el Desarrollo Sustentable
- La década de los 50 y 60 del Siglo XX, evidenciaron la crisis ambiental junto con la económica.
- El antecedente del desarrollo sustentable se encuentra en la Declaración de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Ambiente Humano (Estocolmo, 1972).
- El Informe “Nuestro Futuro Común” de la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU, planteó la definición general del desarrollo sustentable, para enfrentar tanto los problemas ambientales y de desarrollo económico y social, como parte de una sola crisis.
- Para abordarlo con decisión, se realizó la conferencia de la ONU sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en Río de Janeiro, Brasil en junio de 1992, que entre otros instrumentos generó un plan de acción mundial denominado AGENDA 21 (Programa 21).
- Se inicia el movimiento por La Carta de la Tierra, que propone los valores para construir el desarrollo sustentable.
- México constituye los Consejos Consultivos para el Desarrollo Sustentable, con el apoyo de la ONU y el Consejo de la Tierra, en 1995.
- La Cumbre de la ONU sobre el Desarrollo Sustentable realizada en Johannesburgo, Sudáfrica en junio 2002, establece prioridades y acciones para lograr el desarrollo sustentable.
- El Ayuntamiento de Ensenada presenta la demanda de investigación aplicada al Fondo Mixto de CONACYT, en diciembre de 2004, para el “Desarrollo de un modelo para guiar a Ensenada hacia la competitividad y sustentabilidad-Agenda 21 Local”. Se aprueba el Proyecto en mayo de 2005 y se inicia en Enero 2006.
- Se constituye el Grupo Promotor de Agenda 21 Local con académicos de UABC, CICESE y CETYS
- Se inicia la consulta ciudadana en las regiones del municipio de Ensenada, para construir la visión y las líneas estratégicas, para el desarrollo sustentable.

## PET ##



PET

¿QUE ES PET?


El descubrimiento de polietilentereftalato, mejor conocido como PET, fue patentado como un polímero para fibra por J. R. Whinfield y J. T. Dickinson en 1941. La producción comercial de fibra de poliester comenzó en 1955; desde entonces, el PET ha presentado un continuo desarrollo tecnológico hasta lograr un alto nivel de sofisticación basado en el espectacular crecimiento del producto a nivel mundial y la diversificación de sus posibilidades.
A partir de 1976, se le usa para la fabricación de envases ligeros, transparentes y resistentes principalmente para bebidas. Sin embargo, el PET ha tenido un desarrollo extraordinario para empaques. En México, se comenzó a utilizar para este fin a mediados de la década de los ochenta.

¿Cómo se identifica?

La manera más fácil de saber si un envase está fabricado con resina PET, es buscar en el fondo un símbolo de un triángulo (a) formado por flechas con el número "1" en el centro y bajo este, las siglas "PET" o "PETE" (en inglés). Este símbolo se forma en el proceso de fabricación y algunas veces se imprime en la etiqueta.
Otra forma es buscar un punto opaco en el centro del fondo (b), que es el resultado del punto de inyección en la fabricación de la preforma.

¿En qué se usa?


El principal uso para la resina PET se da en la fabricación de envases. La resina se presenta en forma de cilindritos o chips, los cuales secos se funden e inyectan a presión en máquinas de cavidades múltiples (16, 32, 64, etc.) de las que salen las preformas (recipientes aún no inflados que solo presentan la boca del envase en forma definitiva).
Después, las preformas son sometidas a un proceso de calentamiento preciso y gradual para ser metidas en un molde. Allí se les estira por medio de una varilla o pistón hasta el tamaño definitivo del envase y entonces se les infla con aire a presión limpio hasta que toman la forma del molde.Gracias a este proceso, las moléculas se acomodan en forma de red. Esta disposición da al material propiedades de alta resistencia mecánica así como baja permeabilidad a gases y vapores.
Los envases obtenidos son ligeros, transparentes, brillantes y con alta resistencia a impactos. Tienen cierre hermético, no alteran las propiedades del contenido y no son tóxicos. Debido a estas propiedades, el PET ha desplazado a otros materiales y tiene una demanda creciente en todo el mundo.
El PET permite que muchos productos lleguen al consumidor de forma higiénica y segura. Se usa principalmente en la industria alimenticia, por ejemplo, para envasar refrescos, agua purificada, aceite comestible, vinagre, cajeta, aderezos y miel. Al igual, se usa para envasar licores, medicamentos, limpiadores líquidos, productos para el aseo personal y agroquímicos, entre otros.

¿Cómo se fabrica?


El PET se fabrica a partir de dos materias primas derivadas del petróleo: etileno y paraxileno. Los derivados de estos compuestos (respectivamente, etilen glicol y ácido tereftálico) son puestos a reaccionar a temperatura y presión elevadas para obtener la resina PET en estado amorfo.
La resina se cristaliza y polimeriza para incrementar su peso molecular y su viscosidad. El resultado es la resina que se usa para fabricar envases. Su apariencia es la de pequeños cilindritos de color blanquizco llamados chips. Una vez seca, se almacena en silos ó supersacos para después ser procesada.
Acido tereftálico: Se elabora totalmente en México a partir del paraxileno, materia prima que produce PEMEX quien abastece a los dos fabricantes en México.
Monoetilén glicol: Es el reactivo limitante en la reacción de esterificación para la producción de poliéster, que se obtiene a partir del óxido de etileno que produce también Petróleos Mexicanos.
En términos químicos, el camino más simple para la obtención del PET es la reacción directa (esterificación) del ácido tereftálico con el etilen glicol formando un “monómero” (bis-B-hidroxietil tereftalato) el cual se somete a una policondensación para obtener un polímero de cadena larga que contiene cerca de 100 unidades repetidas.Mientras que la reacción de esterificación tiene lugar, con la eliminación del agua como subproducto, la fase de policondensación que se efectúa en condiciones de alto vacío, libera una molécula de glicol cada vez que la cadena se alarga por unidad repetida. Conforme la cadena va alargándose, existe un aumento en el peso molecular, el cual va acompañado por un aumento en la viscosidad de la masa y otras ventajas asociadas proporcionando así una mayor resistencia mecánica.







































# ESPECIE #







LEOPARDO






El leopardo pertenece al grupo de los Grandes Gatos, El leopardo caza de noche y por el día reposa de entre la vegetación, ramas o cuevas de otros animales.
Para el leopardo, los árboles son su casa, ahí descansan, cazan y guardan su comida de los carroñeros, y en algunos casos si no les es posible cazar, comen fruta.
El leopardo es muy solitario, especialmente en épocas de reproducción que dura unos tres meses, la hembra puede tener hasta seis cachorros aunque lo mas normal son 2 o 3. A veces se le confunde con el guepardo por el color de su pelaje, pero en realidad son muy distintos porque el leopardo es mucho mas agresivo que el guepardo ya que tiene que proteger su comida y a él mismo de los Leones y Hienas.
El leopardo es muy rápido, corre a una velocidad de 72 Km./HR y exceptuando al gato, se abastece con mucha comida. Tiene 12 subespecies y una mas que ya esta extinta (Leopardo de Zanzíbar)
La especie sería posible de clasificación en alguna categoría de mayor riesgo si no fuera por programas específicos de mantenimiento de población o hábitat.